Puntos destacados:
- El estudio revela que el calor extremo deteriora la calidad del sueño, lo que impacta negativamente en las habilidades cognitivas, especialmente en la toma de decisiones matemáticas y económicas, impulsando gastos no óptimos.
- Los hogares más pobres, sin acceso a aire acondicionado, son los más afectados, perpetuando el ciclo de pobreza.
- El calentamiento global podría intensificar la pobreza y reducir la productividad laboral y educativa debido a las dificultades para descansar adecuadamente, por lo que los científicos abogan por implementar políticas gubernamentales que aborden estos desafíos a medida que el cambio climático empeora.
Sinopsis:
Un estudio reciente codirigido por Michelle Escobar Carias, investigadora de la Universidad de Melbourne, revela los efectos del calor extremo en la toma de decisiones económicas y su impacto en la vida cotidiana, especialmente en hogares de bajos recursos.
La investigación concluye que las temperaturas nocturnas elevadas afectan la calidad del sueño, lo que a su vez deteriora nuestras habilidades cognitivas, haciendo que tomemos decisiones impulsivas y económicamente ineficientes al día siguiente.
Por ejemplo, las personas tienden a gastar dinero en productos innecesarios o a tomar decisiones precipitadas, lo cual afecta negativamente su presupuesto familiar. Este fenómeno perpetúa el ciclo de pobreza, ya que los hogares con menos recursos son los más vulnerables debido a la falta de acceso a tecnologías como el aire acondicionado.
A medida que el cambio climático intensifica el calor extremo, los riesgos son cada vez mayores. Además de las consecuencias económicas, el calor también perjudica las habilidades cognitivas de los estudiantes y afecta la productividad laboral.
El estudio observó que, si las temperaturas continúan en ascenso, ciertas regiones del mundo podrían volverse inhabitables. Este panorama plantea una mayor desigualdad tanto entre países como dentro de ellos, afectando más gravemente a las zonas más desfavorecidas.
La creciente dificultad para escapar del calor agrava la situación, particularmente en trabajadores que no tienen acceso a condiciones laborales protegidas, como aquellos en el sector de la construcción.
En cuanto a soluciones, el estudio sugiere medidas urgentes como subsidiar la electricidad para hogares con bajos ingresos y la creación de centros de refugio donde las personas puedan resguardarse del calor extremo, una iniciativa ya implementada en algunos países.
Escobar Carias enfatiza la importancia de que tanto los gobiernos como los individuos tomen conciencia de estos efectos y adopten medidas para limitar sus impactos.