Puntos Destacados:
- Los nuevos derechos exigen que las plataformas de la economía colaborativa informen por escrito y de forma comprensible a los trabajadores sobre la desactivación de sus cuentas.
- Los trabajadores podrán impugnar despidos ante la Comisión de Trabajo Justo si han trabajado al menos seis meses y se requiere una razón válida, como una falta grave, para que se pueda despedir a un trabajador.
- El gobierno australiano también está revisando las normas mínimas de remuneración y derechos laborales para los trabajadores de la economía colaborativa.
Sinopsis:
A partir del 26 de febrero, Australia implementó nuevas leyes federales que otorgan mayores protecciones a los trabajadores de la economía colaborativa, como los repartidores y conductores de aplicaciones de transporte compartido. Estas reformas buscan garantizar que los trabajadores no puedan ser expulsados sin previo aviso ni una razón válida.
Bajo las nuevas regulaciones, las plataformas están obligadas a notificar a los trabajadores por escrito cualquier desactivación de sus cuentas, y hacerlo en un lenguaje comprensible. Además, se debe ofrecer la opción de comunicarse con un ser humano en lugar de un sistema automatizado.
Uno de los aspectos clave de las nuevas leyes es la posibilidad de impugnar despidos injustos. Los trabajadores que hayan estado al menos seis meses en una plataforma tendrán derecho a presentar una queja ante la Comisión de Trabajo Justo, lo que asegura un proceso más transparente y justo. Las reformas también exigen que la rescisión del contrato se base en razones válidas, como una falta grave, y no en criterios arbitrarios.
El gobierno australiano ha reconocido que las plataformas de la economía colaborativa han operado durante mucho tiempo sin un marco adecuado de protección para los trabajadores, dejándolos vulnerables a decisiones inesperadas que afectaban sus ingresos.
Las nuevas medidas buscan corregir esta situación, proporcionando un sistema en el que los trabajadores tengan más control y seguridad sobre su empleo, al mismo tiempo que se trabaja en una revisión más amplia de los derechos laborales en este sector.
Las nuevas leyes se consideran un paso fundamental para asegurar que los trabajadores tengan un trato más justo y humano en la economía digital, un sector que continúa expandiéndose y enfrentando nuevos desafíos regulatorios.